El préstamo lombardo es una modalidad de financiación, instrumentada como préstamo o crédito (con o sin disponibilidad), garantizada mediante activos financieros como fondos o acciones. Permite al titular obtener liquidez inmediata, manteniendo la titularidad de sus inversiones, a cambio del pago de intereses y con devolución del principal generalmente al vencimiento de la operación.
El préstamo lombardo permite obtener la liquidez necesaria sin tener que desinvertir la cartera financiera, de modo que las inversiones puedan seguir generando rentabilidad y, a largo plazo, superar el coste financiero y la amortización del préstamo.
El pago de los intereses puede realizarse con periodicidad trimestral o semestral. El plazo máximo del préstamo o crédito suele situarse entre 3 y 5 años. Al vencimiento, el principal puede amortizarse íntegramente o, previa conformidad de la entidad financiera y mantenimiento de las garantías exigidas, renovarse por un nuevo periodo.
El préstamo lombardo está especialmente orientado a necesidades de financiación de importe elevado, normalmente a partir de 250.000 euros, si bien el importe máximo disponible dependerá del valor y la calidad de los activos financieros aportados en garantía.
El préstamo lombardo suele devengar un tipo de interés variable, habitualmente referenciado al Euríbor más un diferencial, que suele resultar muy competitivo frente a otras alternativas de financiación. Además, normalmente incorpora una comisión de apertura y, en el caso de las pólizas de crédito, una comisión de no disponibilidad sobre el saldo no utilizado.
En Investvalue somos consultores especializados en Crédito desde 2012. Nuestra labor consiste en difundir, promocionar y explicar el funcionamiento del Crédito Lombardo y, cuando procede, poner al cliente en contacto con la entidad financiera que lo concede.
Los servicios de consultoría no tienen coste para el cliente, nuestros honorarios proceden de la entidad bancaria que proporciona la financiación.
El proceso de contratación de un préstamo o crédito lombardo, que incluye la aportación de documentación, la apertura de cuenta, el análisis y aprobación de la operación, la formalización del contrato, la constitución de las garantías y la puesta a disposición de los fondos, suele completarse en un plazo aproximado de un mes.
La documentación habitualmente requerida para la solicitud de un préstamo o crédito lombardo incluye, entre otros documentos, el DNI o documento identificativo del solicitante, la última declaración del IRPF, un certificado o extracto actualizado de la cartera de activos financieros que se aportará en garantía y la autorización para el tratamiento de datos personales y su presentación a las entidades financieras, de conformidad con la normativa de protección de datos (RGPD).
Los activos financieros que pueden ser admitidos como garantía de un préstamo lombardo incluyen fondos monetarios, fondos de renta fija, fondos mixtos, fondos de renta variable, acciones cotizadas y carteras gestionadas mediante contratos de gestión discrecional. El porcentaje de financiación concedido dependerá del tipo de activo, su liquidez, volatilidad y diversificación, pudiendo variar significativamente según los criterios de la entidad financiera.
El nivel de garantía exigido en un préstamo lombardo varía en función de la entidad financiera y de las características de los activos aportados. Habitualmente, la cobertura requerida puede oscilar entre el 110 % y el 180 % del importe financiado. Asimismo, suelen establecerse umbrales de reposición de garantías, que pueden situarse, por ejemplo, entre el 105 % y el 150 % del riesgo vivo, obligando al cliente a aportar garantías adicionales o reducir el endeudamiento en caso de que el valor de la cartera descienda por debajo de dichos niveles.